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EXOBIOLOGIA |
¿HAY VIDA EN NUESTRO SISTEMA SOLAR?
Nuestro Sistema Solar es un conjunto formado por una estrella - el Sol -, nueve planetas, 50 lunas conocidas, miles de asteroides y millones de cometas, además de polvo cósmico, moléculas de gas y átomos dispersos. Ante esta magnitud, ¿por qué pensar que únicamente existe vida en nuestro planeta cuando éste es solo una mínima parte del Sistema?
Muchos autores del siglo XX, e incluso de siglos anteriores, se han inspirado en esta idea para elaborar relatos de ciencia-ficción - alguno de gran categoría- en los que aparecían generalmente selenitas o marcianos de extrañas formas y colores. Todavía en la actualidad está plenamente en vigor la discusión sobre la existencia de los ovnis y su posible manejo por seres inteligentes provenientes de mundos lejanos.
Pero, aparte de estas anécdotas con mayor o menor fundamento, los científicos se enfrentan muy seriamente con el estudio de las posibilidades de vida en otros planetas, hasta el extremo de que ha llegado a nacer una nueva rama científica, llamada EXOBIOLOGÍA, destinada a estudiar las posibles formas de vida existentes en zonas del Universo alejadas de nuestro planeta.
Esta nueva ciencia ha contado en los últimos años con la ayuda inestimable de la astronáutica, que ha llevado al hombre o a las máquinas por él construidas hasta nuestro propio satélite y hasta alguno de los planetas más próximos.
Gracias a los viajes espaciales sabemos ahora que la vieja idea de la existencia de vida en la Luna es totalmente falsa, ya que el análisis de los materiales que nos han llegado de la misma demuestra irrefutablemente la imposibilidad de vida en nuestro satélite.
Otro lugar al que la imaginación popular siempre ha asignado la existencia de vida ha sido el planeta Marte. Sin embargo, también parece seguro que no existen tales marcianos. Las imágenes y los datos proporcionados por el Mariner IX y sobre todo por los Vikings han supuesto una valiosísima información sobre este planeta. Presenta el mismo una serie de cráteres similares a los de la Luna, aunque a diferencia de ésta posee una mal llamada actividad geológica; igualmente se han detectado en Marte abundantes tormentas de polvo que agitan casi continuamente su superficie.

Bacterias marcianas contenidas dentro de un meteorito
En cuanto a dos de las características básicas para la vida, la atmósfera y la temperatura, Marte está envuelta por una capa de gases en la que abundan el dióxido de carbono y, en mucha menor cantidad, el vapor de agua. En cuanto a su temperatura, oscila entre los -100 ºC y los -15 ºC, lo que en un principio no impide la vida, ya que, recordemos, por ejemplo, que en nuestro planeta se pueden encontrar organismos vivos tanto en las fuentes termales como en los hielos árticos.
Parece por tanto seguro que no existe en Marte un tipo de vida muy evolucionada, sin embargo, tampoco se puede descartar del todo la existencia de algunas formas de vida más elementales.
Venus, otro de los planetas al que en muchas ocasiones se le asignó la existencia de formas de vida, posee en su superficie una temperatura de unos 473 ºC, lo que, junto con la existencia de una atmósfera rica en ácido sulfúrico, hace descartar cualquier posible forma de vida.
Igual sucede con los otros dos grandes planetas del Sistema Solar, Júpiter y Saturno. Ambos poseen una atmósfera formada por helio, hidrógeno, metano, amoníaco y vapor de agua - compuestos básicos para el inicio de la vida -, pero carecen a la vez de las superficies sólidas necesarias para que sobre ellos evolucione la vida.
Todas estas conclusiones se refieren, con todo, a una forma de vida como la nuestra, basada en el carbono; pero no impiden pensar en la posible existencia en nuestro Sistema Solar de alguna otra forma de vida totalmente diferente a la nuestra, que, por ejemplo, habría de estar basada en el silicio, elemento que, aun siendo muy diferente al carbono, presenta algunas similitudes con él al encontrarse ambos en la tabla periódica de los elementos.
En síntesis, hoy por hoy no podemos afirmar la existencia en ningún otro cuerpo del Sistema Solar de seres vivos similares a los que existen en nuestro planeta, pero si algún día llegan a descubrirse será sin duda una fecha de la mayor trascendencia para la Humanidad, que durante siglos ha considerado, de forma arrogante, a su mundo, la Tierra, como el único planeta con vida de todo el Universo.
Los datos enviados por las misiones Voyager en los '80, nos hacen descartar la posibilidad de que exista vida alguna tanto en Saturno como en Júpiter. Pero tal vez sí en algunos de los satélites naturales que giran en torno a ellos, pues en Europa y Calisto, lunas de Júpiter, se ha descubierto recientemente (*) que existen océanos de agua salada debajo de las capas superficiales de hielo. La base para la vida abunda en el cosmos.
AGUA A LA VISTA... (*)
Según un informe publicado en 1999 por la revista científica "Science", se habría encontrado agua en Europa, una de las lunas de Júpiter y de tamaño similar al de nuestra Luna. La prueba tangible de la existencia del vital líquido la darían las fracturas que evidencia el satélite natural, y que fueran descubiertas por las sondas espaciales Voyager y Galileo años atrás.
Si hablamos de agua significa que podríamos hablar de vida, quizá no como la conocemos aquí en la Tierra, pero tal vez sí en forma de compuestos orgánicos.
El agua descubierta está congelada, y como sabemos por estudios realizados en las zonas más frías de la Tierra como la Antártida y el Artico, en el hielo también es posible el desarrollo de vida; no descartándose la existencia de agua líquida bajo la gruesa placa helada.
Las fracturas, según especulan los astrónomos Hoppa y Gregory de la Universidad de Arizona (EE.UU), fueron el resultado de la acción de la subida y bajante de las mareas, al igual que lo que ocurre en la Tierra por atracción de la Luna, solo que estas son provocadas por la enorme fuerza de atracción de Júpiter y el resto de su sistema de lunas.
Pero no solamente Europa tendría agua, sino también Calixto, otra de las lunas jovianas, que según datos enviados por la sonda espacial Galileo en 1996, habrían confirmado la existencia de corrientes electromagnéticas producidas no por la atmósfera del satélite sino por corrientes de un océano de agua salada situado debajo del hielo que cubre la superficie.
Estos descubrimientos confirman una vez más que los elementos necesarios para la vida abundan en el cosmos, sólo nos queda hallarla.
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A LA BÚSQUEDA DE CIVIZACIONES EXTRATERRESTRES |
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Quizá la más moderna de las atracciones de la biología sea la exobiología, que estudia la posibilidad de vida en los planetas lejanos a la Tierra. Sobre base puramente estadística, y también antes del descubrimiento de los planetas extrasolares, en el sistema de la estrella de Barnard, la astronomía ya había establecido que el sistema solar no era un caso único en el Universo. La Vía Láctea, nuestra galaxia, comprendería también cerca de 150 mil millones de estrellas, no menos de 50.000 millones de sistemas planetarios, en alguno de los cuales podríamos encontrar otras civilizaciones.
En tal prospectiva, por lo tanto, se justifican los numerosos programas radioastronómicos hechos en los Estados Unidos y, por supuesto, también en la ex Unión Soviética, a partir de 1959 – los proyectos OZMA, CETI, CICLOPE y SETI-, con el objeto de establecer una "Comunicación con inteligencias extraterrestres", o como lo indica la sigla CETI, que intenta "contactos con inteligencias extraterrestres".
Es cierto que el inicial entusiasmo de los científicos, tales como Otro Struve, Frank Drake y Carl Sagan, animadores de las radioemisiones enviadas a través de particulares sectores estelares - Tau Ceti, Epsilon Eridani - se atenuó frente a las previsiones alarmistas de sus colegas Zdenek Kopal y Martin Ryle; según dicen ellos, se debe limitar la acción a la audición solamente y no a la transmisión de señales, que podrían localizarse, con todos los riezgos y consecuencias del caso, no excluyendo una invasión extraterrestre. De aquí el cambio de la denominación del proyecto por parte de la NASA, de CETI a SETI (Search of Extra-Terrestial Intelligence), ya que "search" significa "búsqueda", de civilizaciones extraterrestres.
Todo aquello que la humanidad encuentre, en el caso de que se descubran otras civilizaciones en el espacio, significará un enorme "shock". No en vano, el 21 de agosto de 1970, debido a una moción del profesor Antony Hewish, descubridor del "pulsar", en el Congreso de la Unión Astronómica Internacional, se estableció la necesidad de mantener en secreto para el público en general la eventual existencia de criaturas extraterrestres, por el temor a las ahora impredecibles consecuencias que la noticia podría acarrear, en todos los niveles, sobre una opinión pública no preparada.
SETI: Buscando Vida Inteligente Extraterrestre con una PC
La investigación del Instituto SETI (Serach for Extra-Terrestial Intelligence - Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) actual consiste principalmente en radioastrónomos buscando ondas de banda estrecha (las ondas de radio son capaces de penetrar las nubes de polvo interestelar y las señales de banda estrecha no se encuentran en la naturaleza). Hay un puñado de estos proyectos. Algunos se centran en ciertas estrellas cercanas, otras rastrean zonas del cielo con alta densidad de estrellas.
De todos los proyectos encarados al descubrimiento de vida en el Universo, el proyecto Phoenix del SETI institute es el más conocido de todos.
Todos los proyectos SETI existentes usan hardware de proceso de señal hecho a medida que escucha la salida en tiempo real del telescopio en millones de frecuencias simultáneamente. Este análisis, aunque sea impresionante, sólo roza la superficie de lo posible. Como en las búsquedas en tiempo real sólo se puede comprobar un pequeño número de anchos de banda y periodicidad de los pulsos, parece lógico tener en consideración un nuevo tipo de búsqueda; uno que analice una parte menor del espectro de frecuencias de una forma más minuciosa. Esta es la misión de
SETI@home.![]()
¿Qué es SETI@home?
El programa
SETI@home es un tipo especial de protector de pantalla. como otros protectores de pantalla arranca cuando no haces caso a tu computadora y se desconecta en cuanto vuelves a trabajar. Lo que hace en el interior es lo que lo hace único. Mientras no usas la PC y está encendida, ella está ayudando en la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre analizando datos especialmente capturados por el radiotelescopio más grande del mundo.Mientras se ejecuta el programa
SETI@home podrás elegir entre tres "visualizaciones" principales sel experimento.* Cience Mode en el que el análisis que tiene lugar en la máquina local se muestra en tiempo real, se explica el significado de cada resultado y el proceso se ilustra a un nivel comprensible para estudiantes de ciencias de secundaria.
* Sky Progress Mode que muestra cómo el experimento completo cubre el cielo, y resume de una mirada todos los resultados potencialmente interesantes encontrados hasta el momento. El fondo de la visualización será normalmente una precisa imagen de las estrellas brillantes de esa región del cielo, pero los participantes también podrán elegir otras representaciones más abstractas.
*Earth Progress Mode se fija en la gente que participa en el experimento. Se mostrará una visión de la Tierra con una marca por cada individuo u organización que esté participando actualmente. El número total de computadoras involucradas podrá verse en tiempo real y se destacará a los participantes que se hayan involucrado más o hayan analizado más datos.
SETI@home estará acompañado por un sitio WEB que mostrará el estado actual de la búsqueda, proporcionando material educativo variado y enlaces sobre SETI, astrobiología y astronomía, y conteniendo la descarga de software de cliente.
SETI@home es auténtica ciencia. Los datos son del Radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico, el radiotelescopio más grande del mundo y también el más sensible. Como involucra a 50.000 PCs, el ámbito de la búsqueda rivalizará con todos los proyectos SETI actuales. SETI@home en realidad puede detectar una señal que de otro modo se perdería.
El proyecto tiene tres componentes principales:
Recolección de datos: SETI@home está colaborando estrechamente con SERENDIP, un proyecto SETI de la UC Berkeley que tiene acceso continuo al radiotelescopio de Arecibo. SERENDIP ha diseñado un sistema basado en PC que extraerá de su señal una banda de frecuencia limitada, la indexará y la escribirá en tiempo real en una cinta magnética. Estas cintas se enviarán a un servidor de ficheros de EE.UU.
Análisis de los datos: SERENDIP ha desarrollado un programa para SET@home que busca señales fuertes en 4.000.000 se combinaciones diferentes de frecuencias, anchos de banda y chirridos (el desplazamiento en frecuencia respecto al tiempo). La diversidad y sensibilidad de este análisis supera cualquier cosa que pueda hacer en tiempo real.
Computación distribuida: Se ha desarrollado un software de servidor que divide los datos del radiotelescopio en pedazos, distribuye esos pedazos a los clientes y recoge los resultados. También gestiona la distribución de versiones para arquitecturas específicas del código de análisis y se hace cargo de varios asuntos de seguridad. El proyecto se ha dividido en cinco fases.
Fase I:
Factibilidad científica y técnica, 1996-1997. Se desarrolló un plan científico que recibió un apoyo académico en la Quinta Conferencia Internacional de Bioastronomía en julio de 1996. En 1997 se creó un prototipo del analizador en el cliente y de la infraestructura de computación distribuida.Fase II:
Desarrollo del software de Sólo Ciencia, enero-julio de 1998. Actualmente se está creando una versión "Science Only" del software, y se planea tenerla disponible para bajársela de Internet y probarla en el invierno de 1998. Este campo de pruebas permitirá a los voluntarios realizar análisis reales de datos distribuidos automáticamente, pero no incluirá ninguna de las impresionantes visualizaciones descritas antes. Se enviará e-mail a través de la lista de correo cuando este software esté disponible.Fase III:
Compromisos de patrocinio. Cuando sea visible un progreso definitivo, se solicitará activamente donaciones libres de impuestos de la lista de correo del SETI y se trabajará con la Sociedad Planetaria (Fundada por Carl Sagan) para asegurar un patrocinio corporativo significativo.En cuanto se esté seguro de poder obtener al menos 200.000 dólares de donaciones individuales y mecenas corporativos, se procederá a:
Fase IV:
Desarrollo del hardware y terminación del software. Para recibir datos del telescopio y grabarlos en una cinta magnética 24 horas al día hay que desarrollar hardware propio y escribir el software de control. Durante este período, que no deberá llevar más de seis meses, el software del lado de cliente debe modernizarse para incluir la funcionalidad de protector de pantalla y las visualizaciones descritas arriba. La página web se actualizará para prepararse para el lanzamiento, y se desarrollará una base de datos para el postprocesamiento de la información devuelta por el programa cliente.Fase V
: Lanzamiento y operaciones. Para rastrear tanto cielo como sea posible, el experimento se llevará a cabo durante dos años. La página web se actualizará regularmente con los informes de progresos y explicaciones de los resultados encontrados hasta entonces.La página Web en español para poder colaborar es:
http://setiathome.ssi.berkeley.edu/home_espanol.html
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